El GEB nació en febrero de 1992, luego de un proceso largo de gestación, en el cual se evaluaron:

  • La deserción estudiantil en una gran mayoría de instituciones dedicadas a la educación.
  • Las preocupaciones de los padres de familia por ofrecer una educación adecuada para sus hijos.
  • Los desniveles de aprendizaje en los cuales cada estudiante tiene una manera particular de aprender y también una velocidad de estudio.

Debido a estos problemas recurrentes, surgió la necesidad de ofrecer una solución y propuesta educativa donde se acogiera a estos estudiantes y se les ofreciera un espacio adecuado para desarrollar sus habilidades y capacidades.

El GEB que ya ha superado las dos decadas de práctica pedagógica ha promovido la excelencia a más de 550 estudiantes que se han formado profesionalmente en: Antropología, Ecología, Psicología, Sociología, Administración de Empresas, Economía, Contaduría, Medicina, Historia, Derecho, Gastronomía, Música, todas las Ingenierías, Artes Visuales, Diseño Gráfico e Industrial, Arquitectura, Teología, Sacerdotes, Educadores, entre otros.

Durante su existencia el GEB ha sido la respuesta al llamado de las nuevas generaciones que desde su necesidad particular han encontrado en esta institución la acogida, la orientación y la comprensión como el ambiente propicio para la excelencia.

 

En un colegio del sistema tradicional encuentras salones de clase, tableros, tizas, horarios de clase, descansos, coordinador de disciplina, etc. En el Gimnasio Emilio de Brigard no hay salones de clase sino espacios  donde se puede estudiar, el que escojas o te asignen, a éstos les llamamos: salas de trabajo intelectual; salas en donde se requiere un ambiente de silencio, orden, laboriosidad, en donde te permitas aprender por tí mismo.

El GEB es un colegio con salas de "genios trabajando". Quien altere el orden y el silencio no permite que el aprendizaje sea efectivo.